¿Por qué me tomo el trabajo de escribir sobre esto?, bueno porque considero que las redes sociales tienen el gran defecto de engatusar a quienes precisamente tienen menos tiempo para la reflexión. Y porque la situación actual no permite quedarse callado ante campañas de este tipo que solo buscan estigmatizar formas de pensar y desacreditar a los que abogan por reducir las desigualdades sociales que existen en el mundo.
Ambos textos no soportan un simple análisis de forma, pero haré el intento. El primero es un texto al que lo hacen aparecer como si formase parte de un diario ya que la textura es la de una hoja de periódico escaneado (aunque también hay versiones en texto plano), que busca darle seriedad. Luego se indica que el protagonista es un profesor de la universidad norteamericana Texas Tech que en efecto existe (también hay versiones que no dan el nombre de la U), pero no dicen el nombre del profesor, solo indican que dicta economía. Este tipo de artimañas son usadas para dar credibilidad a cualquier tontería que se escribe, eso lo sabe hasta Ricardo Quevedo (ver stand-up comedy http://www.youtube.com/watch?v=Ti86tx5Fcmc). Pero si suponemos que es cierto, entonces el profesor tiene serios problemas en su concepto de evaluación y a los estudiantes que lo aceptan les falta una neurona. Seriamente dudaría yo en contratar algún egresado de dicha universidad y más si lo contrato para temas económicos. El otro texto es más de lo mismo, con la salvedad que por lo menos esta persona no permite el atropello.
Muchos podrán decir que lo importante es el fondo. Bueno, vamos al análisis de fondo, primero ¿es pertinente criticar un sistema que no está implementado en los países donde se permite la circulación de estos pasquines?, es más, que solo esta implementado en China, Corea y algún otro país que desconozco, y si me apuran, yo diría que ese modelo no se ajusta al de la sociedad china. La respuesta es no, eso es como si alguien pinta la casa de rojo, está desesperado porque le quedo horrible, y en vez de solucionar cambiando de color, lanza una diatriba contra el color azul. Si estamos como estamos no es precisamente por el socialismo, por si no se han enterado estamos en un sistema capitalista. Alguien podría entonces decir que se hace para advertir lo demoníaco que puede ser un sistema socialista (ante la amenaza Chavista) y entonces la pregunta es ¿Alguien en el mundo cree que el socialismo podría llegar a ser implementado como se indica en estos textos? Eso si no me lo creo. No existe nadie en el mundo con dos dedos de frente capaz de pensar que en el siglo XXI un socialismo de este estilo pueda ser instaurado como modelo político y social.
Es indudable que al hablar de este tema se relaciones esta tendencia con lo que Chávez dio en llamar Socialismo del Siglo XXI. He de decir que me desmarco completamente de este pensamiento, lamento profundamente que haya usado ese nombre ya que hubiese sido interesante usarlo para proponer un nuevo modelo social. El socialismo que se propone en la actualidad es muy diferente, basta con ver tendencias políticas como la del Partido Socialista Obrero Español, o la del partido Demócrata norteamericano o el partido Laborista de Reino Unido, o en general el Partido Socialista Europeo. ¿Creen de verdad que estos partidos defienden una repartición de los bienes de la forma como se expresa en ese panfleto?. Algunos si acaso abogan por una política del que más tenga que más pague, pero hasta ahí no más.
Lo peor de este tipo de escritos es la macartización de las palabras, un gravísimo problema en la actualidad. No entiendo como alguien puede preferir el Capital sobre lo Social, desacreditando las posibles alternativas, de verdad que me supera pero es lo que vivimos tristemente. Supongo yo que los que comparten estos textos les toca dar su dinero a los vagos que habitan en su país, en el que yo vivo pasa lo mismo, miles de personas trabajan más de 8 horas diarias, 7 días a la semana ganando 40 veces menos que lo que gana por ejemplo un Senador que es un tip@ que no llega a trabajar 8 horas a la semana (lo mismo pasa con los dueños de los bancos o las multinacionales), pero la diferencia es que no lo llamamos socialismo, lo llamamos capitalismo. Vivo en una sociedad donde el valor del trabajo está determinado por el valor que se le haya dado al dueño de los esclavos. Y por supuesto dicho valor no va a los esclavos sino a su dueño. Así podemos ver que los esclavos de Arturo Calle son más baratos que los de Amancio Ortega y estos a su vez que los de Apple. Está claro que es indefendible un sistema en el que hacer una camisa vale 1 o 2 dólares que se reparte entre el que hace la tela, la confecciona y la cose (que vive en china o Tailandia) y se vende por 30 dólares que se lleva el dueño de una marca en Europa. ¿Se puede considerar ilógico el exigir que el trabajo que estas personas realizan sea remunerado de una forma más justa?, ¿No creen que estas personas merecen recibir algo de las millonadas que reciben los que las comercializan en sus respectivos países?. Eso sin contar con la privatización que se hace de los recursos naturales en los países que no tienen como deshacerse del yugo del FMI. ¿De verdad es tan loco pedir que por ejemplo el pueblo de Yopal tenga agua después de que su petróleo ha sido expoliado durante años?. ¿Lo ven tan injusto?. Qué lo que pasa es que no entiendo la economía de escala, pues si la entiendo, lo que no entiendo es como la aceptamos.
Puede parecer una tontería, pero reducir al absurdo los argumentos de los demás, llevar sus ideas al nivel del ridículo produce que no haya debate y que sin argumentos lógicos se menosprecien las nuevas propuestas. Yo no digo que no se pueda expresar lo que se piensa, por el contrario ojalá hubiesen verdaderos espacios de debate y posibilidad de generar un cambio. Pero el debate exige respeto al otro, tolerancia y sobre todo oídos. ¿Por qué no puede existir un sistema diferente al que nos rige?, no tiene que ser el socialismo, pero sin duda si uno que ponga al ser humano por encima del capital.

