miércoles, 8 de mayo de 2013

¿Por qué hablar de Socialismo si vivimos en el Capitalismo?

Desde hace algunos días vengo siendo bombardeado por una cantidad de escritos en contra del socialismo como corriente política. Obviamente los que postean se valen de textos apócrifos que se encuentran en la Internet. Destacan entre ellos dos a los que haré mención porque seguramente los habrán recibido. El primero es el titulado “Por qué Fracasa el Socialismo”(ver figura adjunta)  y el otro es uno donde hay un foto con una mujer esquivando el beso que un pesado quiere darle y que empieza con la frase “Al que le Caiga el Guante......”.

¿Por qué me tomo el trabajo de escribir sobre esto?, bueno porque considero que las redes sociales tienen el gran defecto de engatusar a quienes precisamente tienen menos tiempo para la reflexión. Y porque la situación actual no permite quedarse callado ante campañas de este tipo que solo buscan estigmatizar formas de pensar y desacreditar a los que abogan por reducir las desigualdades sociales que existen en el  mundo.
Ambos textos no soportan un simple análisis de forma, pero haré el intento. El primero es un texto al que lo hacen aparecer como si formase parte de un diario ya que la textura es la de una hoja de periódico escaneado (aunque también hay versiones en texto plano), que busca darle seriedad. Luego se indica que el protagonista es un profesor de la universidad norteamericana Texas Tech que en efecto existe (también hay versiones que no dan el nombre de la U), pero no dicen el nombre del profesor, solo indican que dicta economía. Este tipo de artimañas son usadas para dar credibilidad a cualquier tontería que se escribe, eso lo sabe hasta Ricardo Quevedo (ver stand-up comedy http://www.youtube.com/watch?v=Ti86tx5Fcmc). Pero si suponemos que es cierto, entonces el profesor tiene serios problemas en su concepto de evaluación y a los estudiantes que lo aceptan les falta una neurona. Seriamente dudaría yo en contratar algún egresado de dicha universidad y más si lo contrato para temas económicos. El otro texto es más de lo mismo, con la salvedad que por lo menos esta persona no permite el atropello.
Muchos podrán decir que lo importante es el fondo. Bueno, vamos al análisis de fondo, primero ¿es pertinente criticar un sistema que no está implementado en los países donde se permite la circulación de estos pasquines?, es más, que solo esta implementado en China, Corea y algún otro país que desconozco, y si me apuran, yo diría que ese modelo no se ajusta al de la sociedad china. La respuesta es no, eso es como si alguien pinta la casa de rojo, está desesperado porque le quedo horrible, y en vez de solucionar cambiando de color, lanza una diatriba contra el color azul. Si estamos como estamos no es precisamente por el socialismo, por si no se han enterado estamos en un sistema capitalista. Alguien podría entonces decir que se hace para advertir lo demoníaco que puede ser un sistema socialista (ante la amenaza Chavista) y entonces la pregunta es ¿Alguien en el mundo cree que el socialismo podría llegar a ser implementado como se indica en estos textos? Eso si no me lo creo. No existe nadie en el mundo con dos dedos de frente capaz de pensar que en el siglo XXI un socialismo de este estilo pueda ser instaurado como modelo político y social.
Es indudable que al hablar de este tema se relaciones esta tendencia con lo que Chávez dio en llamar Socialismo del Siglo XXI. He de decir que me desmarco completamente de este pensamiento, lamento profundamente que haya usado ese nombre ya que hubiese sido interesante usarlo para proponer un nuevo modelo social. El socialismo que se propone en la actualidad es muy diferente, basta con ver tendencias políticas como la del Partido Socialista Obrero Español, o la del partido Demócrata norteamericano o el partido Laborista de Reino Unido, o en general el Partido Socialista Europeo. ¿Creen de verdad que estos partidos defienden una repartición de los bienes de la forma como se expresa en ese panfleto?. Algunos si acaso abogan por una política del que más tenga que más pague, pero hasta ahí no más.
Lo peor de este tipo de escritos es la macartización de las palabras, un gravísimo problema en la actualidad. No entiendo como alguien puede preferir el Capital sobre lo Social, desacreditando las posibles alternativas, de verdad que me supera pero es lo que vivimos tristemente. Supongo yo que los que comparten estos textos les toca dar su dinero a los vagos que habitan en su país, en el que yo vivo pasa lo mismo, miles de personas trabajan más de 8 horas diarias, 7 días a la semana ganando 40 veces menos que lo que gana por ejemplo un Senador que es un tip@ que no llega a trabajar 8 horas a la semana (lo mismo pasa con los dueños de los bancos o las multinacionales), pero la diferencia es que no lo llamamos socialismo, lo llamamos capitalismo. Vivo en una sociedad donde el valor del trabajo está determinado por el valor que se le haya dado al dueño de los esclavos. Y por supuesto dicho valor no va a los esclavos sino a su dueño. Así podemos ver que los esclavos de Arturo Calle son más baratos que los de Amancio Ortega y estos a su vez que los de Apple. Está claro que es indefendible un sistema en el que hacer una camisa vale 1 o 2 dólares que se reparte entre el que hace la tela, la confecciona y la cose (que vive en china o Tailandia) y se vende por 30 dólares que se lleva el dueño de una marca en Europa. ¿Se puede considerar ilógico el exigir que el trabajo que estas personas realizan sea remunerado de una forma más justa?, ¿No creen que estas personas merecen recibir algo de las millonadas que reciben los que las comercializan en sus respectivos países?. Eso sin contar con la privatización que se hace de los recursos naturales en los países que no tienen como deshacerse del yugo del FMI. ¿De verdad es tan loco pedir que por ejemplo el pueblo de Yopal tenga agua después de que su petróleo ha sido expoliado durante años?. ¿Lo ven tan injusto?. Qué lo que pasa es que no entiendo la economía de escala, pues  si la entiendo, lo que no entiendo es como la aceptamos.
Puede parecer una tontería, pero reducir al absurdo los argumentos de los demás, llevar sus ideas al nivel del ridículo produce que no haya debate y que sin argumentos lógicos se menosprecien las nuevas propuestas. Yo no digo que no se pueda expresar lo que se piensa, por el contrario ojalá hubiesen verdaderos espacios de debate y posibilidad de generar un cambio. Pero el debate exige respeto al otro, tolerancia y sobre todo oídos. ¿Por qué no puede existir un sistema diferente al que nos rige?, no tiene que ser el socialismo, pero sin duda si uno que ponga al ser humano por encima del capital.

jueves, 2 de mayo de 2013

La paz en Colombia: una bonita utopía para la que no estamos preparados.


Hace exactamente 10 meses me preguntaba si sería posible la paz en Colombia. Planteaba que para que existiese paz deberían darse varias condiciones; entre ellas una decidida voluntad de vivir en paz, de desmarcarnos de antiguos rencores y evolucionar.
Hoy veo con tristeza que ese sueño sigue siendo una utopía. Nadie puede negar que Colombia ha sufrido la violencia desde su mismo nacimiento y que el colombiano es un ser valiente que sabe sobreponerse cada día al miedo y a la injusticia. Pero lo que no puedo comprender es porque en su mayoría no son capaces de avanzar, de dejar de regodearse en su dolor, de acumular el rencor al nivel de hacer suyos el dolor ajeno, no con el objeto de ayudar sino de justificar sus razones para mantener la guerra. Un ejemplo evidente es nuestro comportamiento ante las víctimas, aquellas que de verdad han tenido que irse de sus casas, que han perdido seres queridos, que viven en un semáforo vendiendo galletas y dulces. No hay colombiano que no las compadezca y se llene de odio contra el que comete semejantes injusticias, pero que al momento de decirle que se requiere contribuir para colaborar con esas victimas echa para atrás, se lleva las manos a la cabeza y dice que no tuvo nada que ver.
No sé si sepan que cada año mueren más de 400 policías y miembros del ejército y que un número similar queda minusválido de por vida. Una cifra escalofriante si se tiene en cuenta que solo se está hablando de militares y que no estamos contando la población civil y más aún cuando lo comparamos por ejemplo, con el conflicto entre ETA y el estado español, que ha dejado ~800 víctimas en 40 años.  Ese solo hecho justifica todos los intentos por acabar con el conflicto por la vía pacífica, sin embargo, es fácil desde el sillón de la casa al frente de la TV decir que se debe acabar con el conflicto por la vía armada cuando nuestros hijos están en el parque de la 93 o en el bar de la esquina. Es fácil pelear cuando creemos que basta con pagar los impuestos y el cuero que lo ponga el campesino quien es al final quien presta el servicio militar obligatorio en medio del monte o quien es reclutado por alguno de los actores del conflicto.
Nos hemos dejado lavar el cerebro por una maquinaría decidida a mantener la guerra, porque les conviene, les permite obtener réditos políticos, dividir al país, mantener oculto el incremento desaforado de sus bienes, justificar sus crímenes, etc. Los principales detractores hicieron un tratado de paz no hace más de 8 años en términos que hacen ruborizar al más implacable de los mercenarios. Sin embargo se aceptó porque eso contribuyó a mejorar la vida de muchas personas y muchas pudieron encontrar paz en su alma al enterarse finalmente de la suerte de sus seres queridos. Hoy se propone algo similar pero para el bando contrario, se cometerán también errores, habrá quienes paguen más, menos, o quizás hasta nada, pero habremos salido del conflicto y nos podremos dedicar a avanzar, a pensar en cómo ayudar a los que han quedado fruto de 60 años de matanza.
La inversión anual colombiana en seguridad es del 3.5% del PIB (14% del presupuesto nacional) eso es aproximadamente 25 billones de pesos. No quiero decir que con el fin del conflicto ese ítem se vaya a cero, eso sería un falacia ya que según los estudiosos esta inversión se debe mantener al menos por unos 15 años más, pero sin duda algún día habrá que empezar, ¿por qué no hoy?. Como ya he dicho esta inversión no es para  nosotros, es una inversión para la siguiente generación, ellos serán los que disfruten de vivir en paz, pero para que lo hagan la debemos construir nosotros HOY.
Finalmente y quizás la más decepcionante de las razones para mi desesperanza, sea la ausencia del que en mi concepto debe ser el eje central de un país que desea vivir en paz, la tolerancia. Y de ese ítem adolecemos los colombianos en una forma curiosa. Los colombianos toleramos que nuestros derechos sean pisoteados, toleramos falsos positivos, toleramos la corrupción, toleramos todas las violaciones a los derechos humanos posibles. Eso no quiere decir, que de vez en cuando no se haga una marcha en contra de esas cosas, pero en general reelegimos corruptos, hacemos la vista gorda si me toca contribuir para resarcir el daño, lo justificamos porque es hijo de nosequiencito, etc. Pero lo que si no toleramos de ninguna manera es que al otro le sean concedidos sus derechos, eso de ninguna manera. Nos rasgamos las vestiduras, acudimos a la moral, a los valores, salimos a protestar  pero no toleramos que se le puedan conceder a las minorías derechos que les han sido negados. Las novelas de mayor rating en Colombia hablan de narcotraficantes, paramilitares y putas, pero seguimos pensando que el mal ejemplo está en concederles los derechos a las personas.
Tengo por supuesto una visión muy negativa de nuestra sociedad colombiana. Tenía fe de que pudiéramos superar y avanzar, pero veo con tristeza que no estamos preparados aún para eso. Porque la paz no la da la firma de un tratado, o el fin del conflicto con la guerrilla, o los paramilitares, o las bacrim, o cualquier otro actor armado. La paz la da el deseo sincero de aceptar al otro como es, darle la oportunidad de expresar las ideas, de debatir los desacuerdos, de garantizar la libre expresión desde el mismo escenario, y de brindarle dentro del mismo sistema las garantías para que encuentre apoyos o detractores y construir entre todos el país que queremos.
Alguna vez escuché que si los ricos supieran que hacer el bien es un buen negocio, lo harían aunque sólo fuera por negocio. Yo espero que todos aquellos que están en contra de una negociación de paz, que no toleran a su vecino, que no soportan a su compañero de oficina, se pongan al lado de la paz aunque sólo sea porque es un magnífico negocio, un negocio en el que todos ganamos.

sábado, 13 de abril de 2013

Anar de Paella!

Que bueno es disfrutar de una paella valenciana y comérsela directamente de la paella en familia. La paella es quizás el plato español más internacional, existen por supuesto muchos más, pero la paella tiene el encanto de lo tradicional. La costumbre de ir de paella (anar de paella) se remonta casi al momento en que empieza a ser traído el arroz desde Asia hacia las costas mediterráneas. Pero podríamos decir que es hacia el siglo XV cuando ya aparecen las primeras referencias a lo que en su época se conocía como arroz valenciano. Con el tiempo se adoptó la palabra paella, que se toma de la lengua Valenciana y que en español significa sartén. La paella es un recipiente metálico hecho en hierro o acero de poca profundidad y gran diámetro con asas a cada lado, en donde se elabora este delicioso plato. El tamaño de la Paella estará determinado por la cantidad de arroz que se desee preparar, hay múltiples diámetros, por ejemplo la que yo uso tiene un diámetro de 70 cm de donde podrían comer perfectamente unas 15 personas sin dejarlas con hambre.
La Paella es quizás el más típico plato español reconocido a nivel mundial. Nace en Valencia en una zona conocida como la Albufera donde se cultiva el arroz redondo, que a diferencia del arroz largo tiene la capacidad de absorber más el sabor del caldo donde se cocina y de allí su sabroso sabor.  La Paella típica es la valenciana que está hecha con pollo y conejo, e incluso algunos expertos le ponen pato, pero como es un plato que permite introducir muchas variaciones se ven paellas de marisco y algunas hasta con cerdo. Lo típico es que se prepare usando fuego de leña de naranjo que es fácil de conseguir en valencia y que además de quemar parejo le da un sabor especial a la paella. Sin embargo existen múltiples alternativas y se puede preparar con gas e incluso ahora se venden paellas para energía eléctrica.  Aquí describiremos la preparación de una paella valenciana, usando un quemador de gas, pidiendo de antemano disculpas a los maestros paelleros  dado que soy aún un neófito en este arte.
Ingredientes para 15 personas, paella de 70 cms
4 dl de aceite
1500 gr de arroz
2 pollos troceados
1 conejo troceado
½ kilo de bachoqueta (judía verde plana)
½ kilo de Garrofó
6 tomates
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharadita de azafrán (colorante alimentario)
Sal al gusto
Procedimiento
1.       El primer paso es bien importante y consiste en nivelar la paella sobre el fuego que se vaya a usar. Para ello se pone la paella y se deja caer 1 dl de aceite en el centro suavemente, el aceite servirá como nivel, dependiendo para donde se incline pues se compensará la paella hasta conseguir que esté nivelada. También se puede aprovechar para poner un poco de sal por los lados que contribuirán a que no se queme la paella y a que no haya necesidad de salar la carne.
2.       Se enciende el fuego, se pone el resto del aceite, se deja que caliente y se empieza a sofreír el pollo y el conejo troceado. El conejo es normalmente vendido junto con el hígado, y se puede sofreír junto con el resto, pero se debe retirar antes, ya que su cocción es más rápida. Puede usarse como aperitivo si se desea.
3.       El pollo y el conejo deben quedar tan hechos como si se fuesen a servir para comer, esto es fundamental para conseguir un buen sabor.  Cuando se haya llegado a este punto se aparta un poco la carne del centro de la paella y se ponen la bachoqueta y garrafó.
4.       Después de conseguir que la verdura haya tomado color (el tiempo depende de si se ha comprado congelada o fresca), se agrega el tomate sin piel que previamente hemos rallado o triturado y se deja sofreír bien.
5.       Cuando se considere que el tomate esta frito entonces se esparce la cucharadita de pimentón dulce. Se deja por 30 segundos y se agrega el agua y la sal. Aquí depende de la paella, hay algunas que vienen con 4 tornillos en cada asa, en ese caso se debe poner agua hasta los segundos tornillos, si apenas trae dos se debe poner agua hasta cubrir bien los tornillos.
Anar de Paella
6.       Después de unos 40 min veremos que el agua estará por debajo de los tornillos y es el momento de agregar el azafrán o color alimentario y el arroz. Esta es una parte bien importante de la paella y para mí una de las que exige más experiencia. Si no se tiene bien la medida de la paella lo que se hace es tomar el paquete de arroz se le hace una abertura y se vierte en la paella de forma tal, que sobre la paella se forme una cruz con el arroz que sobresale por encima del agua (el arroz debe sobresalir un dedo por encima). Posteriormente con una cuchara plana se esparce bien el arroz buscando que quede lo más uniforme posible. Se corrige el punto de sal teniendo en cuenta que debe quedar con puntito por encima del que nos gusta ya que el almidón del arroz tiende a dar un sabor dulzón.
7.       Los 5 primeros minutos el fuego debe estar a tope y el agua debe hervir alegremente, después de eso se baja un poco el fuego calculando que el arroz consigue secarse después de 13 minutos. Después de verter el arroz no deben pasar jamás más de 18 minutos ya que corremos el riesgo de que se pase.
8.       Quizás una de las delicias de la paella que más cuesta conseguir es el bien conocido socarrat, ese arroz que queda pegado en el fondo sin quemarse pero crujiente, para lógralo lo que se puede hacer es en el último minuto de preparación subir nuevamente el fuego a tope.  
Este último punto se consigue con la experiencia, de la misma manera que la distribución uniforme del arroz, dos puntos clave para ser un bueno maestro paellero.
Como dije al principio la paella es un rico plato para compartir en familia o con amigos, y aunque seguramente habrá muchas mujeres maestras en el arte de hacer paella es una típica labor de hombres. La costumbre manda que al ser un manjar de domingo, el hombre es el encargado de elaborarla para permitir a su mujer descansar de las labores de la semana, y aunque el mundo actual ha cambiado las costumbres ojalá esta se mantenga por mucho tiempo.
Bueno, espero no haberme alejado demasiado de los estándares dictados y solo decir que los ingredientes utilizados son orientativos, hay personas que les gusta con más o menos verduras o con más o menos tomate, todo va en gustos. Con esto termino y el próximo domingo Anar de paella!




domingo, 24 de febrero de 2013

The Oscars 2013.. and the winner is..

No me he querido ir a dormir sin hacer mi apuesta por el ganador del Oscar. En esta oportunidad creo que hay muy buenas películas candidatas a ganar, sin embargo creo que por el sitio donde se elige y por quienes lo eligen, la balanza terminará decantándose por las patrióticas. Por ello daré mi pronostico del que elegirá el sistema y el que a mi me gustaría que ganara.

Mejor Película

Para mejor película, los jurados seguramente escogerán Lincoln que junto con ARGO y Zero Dark Thirty son las que van de gringos salvadores del mundo, pero Lincoln tocara su vena patriótica y ganará. He de reconocer que tiene sus méritos pero yo el Oscar se lo daría a Life of Pi. No olvidar que de las otras candidatas no hay una mala, todas son buenas, Quentin Tarantino es genial con Django. Los Miserables a pesar de que a mi no me gustan los musicales me gusto. Mención especial para Beasts of the Southern Wild  y para Silver Linings Playbook.

Mejor Actor Principal

Nuevamente ganará Daniel Day-Lewis por su excelente papel en Lincoln. Y para llevar la contraria y aunque ni yo mismo me lo creo, a mi me gustaría que ganara Hugh Jackman por su papel en Los Miserables. Como cantante no se, pero la verdad hace un papel genial.

Mejor Actriz Principal

Aquí nuevamente se inclinaran por el nacionalismo y ganará Jessica Chastain, que hace un buen papel en Zero Dark Thirty. Pero nuevamente difiero y me iré por la niña de Beasts of the Southern Wild, para mi una actuación realmente cautivadora la de la niña Quvenzhané Wallis.

Mejor Actor Secundario

Yo creo que el mejor actor secundario es para Christoph Waltz, los demás son buenos, pero no creo que Tarantino se vaya en blanco.

Mejor Actriz Secundaria

Me inclinare, y considero que con poca discusión, por Sally Field, su papel como esposa de Lincoln es de resaltar.

Mejor Director

Esta decisión sera complicada, otra vez para Steven Spilberg por Lincoln?, seguramente, pero la verdad es que Ang Lee y su Life of Pi se lo puede llevar o el mismo Michael Haneke por Amour. Yo me decantare por Ang Lee.

Mejor Pelicula Extranjera

Se lo llevará Amour una historia bastante impactante y conmovedora.

Mejor Banda Sonora

La decisión creo que estará entre Argo y Life of Pi y doy mi voto por esta última.

De las demás categorías creo que poco puedo decir porque son un poco mas técnicas. Por ejemplo a mi el vestuario de Los Miserables me pareció buenísimo, lo mismo que el de Lincoln, y se lo daría a los Miserables, pero es que no he visto Ana Karenina y suena también a película de época. Para terminar y como nota al margen, solo he visto el documental de Searching for Sugar Man y me gusto pero como no puedo compararlo pues ni modo.

Bueno ya quedan 2 horas para que comience el espectáculo, vamos a ver a cuantos les pego.
Picture from http://www.premios-cine.com

jueves, 14 de febrero de 2013

¿Cuál es nuestra responsabilidad en la hecatombe de nuestros países?

Esta semana el diario “El Mundo” publicaba los resultados de percepción de honradez de los políticos en España y los resultados eran desastrosos. En una escala de 1 a 10 el partido mejor valorado se llama UPyD y apenas alcanza los 4 puntos, de la misma manera los líderes de los respectivos partidos obtenían puntuaciones similares, siendo el presidente del gobierno uno de los peores valorados de todos. Éste es un resultado que seguramente podríamos encontrar en muchos de los países del mundo, pocos se encontrarían con puntuaciones más altas. Las personas que viven en cada país parecen concluir que sus gobernantes son unos ladrones de cuello blanco. Muchos dirán entonces, pero es que lo son, ¿qué le vamos a hacer?. Y ahí es donde uno se pregunta y entonces ¿qué nos queda?. La pregunta aunque sencilla es supremamente complicada de responder.

Vivimos en una sociedad que decidió desde hace muchos años vivir dentro de una doctrina política conocida como democracia. Y se supone que la democracia es el poder del pueblo, estrictamente hablando la RAE la define como el predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado. Partiendo de esa definición llegamos a la conclusión que la democracia dejo de existir hace mucho tiempo. Y dejo de existir por la desidia de los ciudadanos; valga la pena recordar que la RAE define ciudadano como “habitante de las ciudades antiguas o de Estados modernos como sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno del país”. Pero por una u otra razón dejamos de ejercer nuestra función como ciudadanos y permitimos que nuestros países se fueran al garete.

Está claro entonces que dejamos de vivir en una democracia porque dejamos de cumplir nuestras obligaciones como ciudadanos. Y si se preguntan cuáles son esas labores, esencialmente la respuesta es la de elegir y la de ejercer la veeduría. En un sistema como el nuestro donde elegimos a personas que nos representarán ante los poderes del estado nuestra primera función es la de elegirlos con nuestros votos. Sí no estamos de acuerdo con ninguna de las candidaturas debemos hacerlo saber mediante el voto en blanco, lo que no se puede es dejar de votar, sea por la razón que sea. Ese ha sido el primer gran triunfo de los políticos corruptos, aburrirnos hasta el punto de no querer saber nada de nuestros gobernantes y dejarnos de preocupar por quién se elige. Craso error, porque de esta manera ellos han establecido sus nidos de hampa, refugiados entre los pocos privilegiados que se verán beneficiados después de elegirlos.
Nuestra segunda función, la de veedores, la dejamos de cumplir por desconocimiento y segundo por pereza. Está claro que no todos tenemos tiempo de estar de pie al lado de las oficinas del ayuntamiento y estar pidiendo cuentas de todo. Pero lo que si podemos hacer, con un poquito de esfuerzo, es vigilar lo que tenemos al lado o lo que sucede en nuestro barrio, en nuestra calle. Como es posible que aceptemos pasar todos los días por obras inacabadas y no nos preguntemos qué pasa?, o veamos que reemplazan los andenes que estaban en buen estado por otros iguales y nos parezca bien? Y podría dar muchos más ejemplos de cosas que vemos a diario y no nos hacen reaccionar. Pero quizás lo peor de todo esto, es que veamos con malos ojos a la gente que se ha tomado el trabajo de ejercer sus derechos y de proteger los nuestros. Yo me preguntó, cómo es posible que movimientos como el 15 M o el de los desahuciados sean vistos por muchos como malo, cómo podemos estar en contra de que la gente se siente a protestar porque da mala imagen. Puede ser que muchos de esos movimientos estén auspiciados por otros políticos, puede ser, pero como sea, por lo menos exigen al que tiene el poder que este alerta, que sepa que alguien lo vigila.

La democracia ya no existe, porque la dejamos perder y cada día que pasa es más difícil recuperarla. Bajo el yugo de los grandes monopolios comerciales la democracia se difumina dejando apenas el rastro para que la gente se ufane de decir que viven dentro de una. Es indudable que aquí no se mueve un dedo si los grupos económicos no están de acuerdo, porque ellos manejan todos los hilos. Y pueden hacerlo porque son ellos los que controlan la economía, la fuente de ingresos de cada uno de nosotros y los destinos de los recursos. Se han preguntado ¿Por qué el primer recurso que siempre se recorta es el de la educación? La respuesta es evidente, porque un pueblo sin educación es más fácil de manipular. Y lo segundo es meterle miedo y eso se logra recortando en salud. Con esos dos elementos la sociedad se sumerge en su miseria y asoma la cabeza apenas para decir por lo bajito, vaya m… de país.

Sin embargo no todo está perdido, nuestros gobiernos nos llevan a límites que ni ellos mismos logran dimensionar. Cuando las personas dejan de tener algo que perder, las revoluciones empiezan a forjarse. Dense cuenta de lo que ha sucedido esta semana con la iniciativa legislativa popular que se ha dado en España sobre la dación en pago, ese ha sido un logro inmenso. No se ha dicho que sí,  al final puede que salga o puede que no, pero por lo menos se ejerce el poder que tenemos. Como decía un gran personaje colombiano, “esos tipos que están en el gobierno, no están para mandarnos, están para obedecernos”.
¿Qué si tenemos responsabilidad en la hecatombe de nuestros países?, pues la verdad es que sí y mucha, pero siempre habrá esperanza si comenzamos a ejercer nuestro trabajo como ciudadanos.