sábado, 19 de noviembre de 2011

A VOTAR QUE ES UN DÍA

En este mundo que parece que girara a velocidad de vértigo (bueno y en efecto lo hace, lo que pasa es que no nos damos cuenta, pero es otro tema) cada día daría para todo un tratado de comportamiento humano. Mañana por ejemplo hay elecciones generales en España y como casi todos saben la decisión estará dividida entre las dos opciones mayoritarias el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y el PP (Partido Popular). Y la dicotomía que se presenta para los votantes es complicada, la verdad es que si tuviera oportunidad de votar no sabría por quién hacerlo, ya que votar por el PSOE implicaría una aceptación de la actual situación española, y ¿quién podría estar de acuerdo?. Pero por el otro lado, el PP no significa en absoluto una garantía de cambio o de salida de la crisis, ya que con una economía dependiente de la zona euro, es imposible generar un cambio sin contar con la aprobación de los que realmente tienen la sartén por el mango. Así que aquí se vuelve a aplicar lo que diría el último premio nobel de literatura, y que desafortunadamente al parecer se está estableciendo como norma, “se deberá escoger entre el sida y el cáncer”. Lo único positivo que se puede encontrar en estas elecciones generales es que aún se tiene la oportunidad de elegir los gobernantes, derecho que ya ha perdido Italia y Grecia. Como nota al margen diré que esta pérdida de derechos no ha sido ni mucho menos protestada, más bien casi que por consenso general se ha agradecido que se imponga un gobernante con verdaderos conocimientos de economía. Guardando las proporciones, esto es comparable a lo que sucedió con el 11S, día a partir del cual casi que agradecemos que nos desnuden en los aeropuertos si con eso se garantiza nuestra seguridad. Ahora, de la misma manera, casi que nos declaramos impedidos para elegir y pedimos que nos impongan gobiernos, sin caer en cuenta que también renunciamos al derecho que en sí mismo nos hace ciudadanos.

El nuevo paradigma que se presenta, impone un reto adicional para el próximo presidente español, que será una consecuencia de su buena o mala gestión. Si su gestión es buena, además de salir de la crisis habrá garantizado el derecho de los ciudadanos españoles a votar. Pero si por el contrario la gestión es mala, no sólo sumergirá al país en la bancarrota sino que además seguramente tendremos un gobierno impuesto por los mercados. Una pregunta interesante aquí sería, ¿Cuánto tiempo tiene el siguiente presidente para mostrar resultados antes de que lo llamen a rendir cuentas?

Con este panorama, creo que la realidad mostrará la desesperanza del pueblo español y que se manifestará con una baja votación en las urnas. Sin embargo, insto a los españoles a hacer lo contrario, considero que tienen el deber moral para con su país de salir en masa a votar y sentar con ello el precedente de que son consientes de su futuro y de que aun son capaces de elegir su gobierno sea este bueno o malo. Así que mañana, con lluvia o tormenta hay que salir a votar.

domingo, 13 de noviembre de 2011

ARROZ AL HORNO (ARRÒS AL FORN)


En la actualidad vivo en Valencia – España y como sabrán esta es la tierra de la Paella y en general de los arroces. Aquí podremos encontrar más de 100 recetas diferentes para preparar el arroz y entre ellas una de las que más me gusta es el arroz al horno o como se dice en el idioma valenciano, arròs al forn. Sin más preámbulos describiré a continuación la forma de prepararlo.
Ingredientes del arroz al horno para 10 personas
1 Kilo de arroz redondo (ojo es diferente del arroz largo).
1 Kilo de costillas de cerdo troceadas.
300 gr de oreja de cerdo (la receta original lleva panceta).
6 Morcillas de cebolla (mejor si las morcillas están oreadas)
10 Longanizas (pueden ser menos)
200 gr de garbanzos precocidos (realmente es al gusto)
4 Patatas grandes cortadas en rodajas.
2 Tomates grandes cortados en rodajas.
2 Tomates grandes rallados (o triturados sin piel).
2 Litro de caldo de carne (bueno, la receta original implica haber hecho el día anterior un buen caldo de carne con patatas y otras hortalizas, que en Valencia se conoce como cocido o puchero, y ese caldo es usado para preparar el arroz al horno).
250 ml de aceite de oliva (dependerá un poco de lo que se necesite para sofreír bien los ingredientes sin que se pegue a la sartén y el que se necesita para cocinar un kilo de arroz).
1 Cabeza de ajo completa.

Pimenton dulce, colorante alimentario y sal.
Utensilios
El arroz al horno, según la tradición, requiere para su preparación una cazuela de barro (para este caso debe tener unos 40 cm de diámetro y una profundidad de 10cm) en donde se debe seguir todo el procedimiento que se describirá más adelante. Sin embargo, por cuestiones de facilidad usamos una sartén para freír todos los ingredientes y la cazuela sólo para el procedimiento final y la cocción al horno propiamente dicha.

Valga la pena decir que si no se cuenta con una cazuela de barro se puede recurrir a cualquier vasija que pueda ser introducida al horno y que soporte las temperaturas correspondientes.
Procedimiento

1. En una sartén con aceite freímos la cabeza de ajo completa junto con las costillas de cerdo.


Consejo técnico: hacer una incisión alrededor del ajo para que éste pueda desprender más fácilmente su sabor.

2. Ponemos a calentar en una olla el caldo
(después de 20 min agregar el colorante alimentario).

- Consejo técnico: Como el recipiente que usaremos para preparar el arroz dentro del horno es una cazuela de barro cocido y éste se demora en tomar temperatura, lo que podemos hacer es poner en dicho recipiente el tomate rallado con un poco de aceite y meterlo al horno. De esta manera podemos calentar uniformemente la cazuela facilitando los últimos pasos de esta receta, como veremos a continuación.

3. Después de que las costillas han quedado suficientemente hechas, las retiramos de la sartén. En la misma sartén y sin sacar la cabeza de ajo freímos las patatas en rodajas (de 1 cm de grosor apróx.).
Sacamos las patatas y a continuación freímos las longanizas (si el ajo está muy hecho puede retirarse).
Sofreímos las morcillas (1 minuto máx.).
Sofreímos los tomates en rodajas (2 minutos máx.).
En paralelo hemos calentado muy bien la oreja,  en caso de no tener oreja se puede sofreir bacon para reemplazarlo. 


4. Ya tenemos todos los ingredientes a punto para empezar a mezclarlos dentro de la cazuela que será donde finalmente cocinaremos el arroz. Para ello entonces, sacamos la cazuela del horno y la ponemos sobre el fogón sin olvidar el difusor
(disco metálico que se pone entre el fuego directo y la cazuela), para evitar que la cazuela se rompa. El fuego debe moderarse al punto de no salir del difusor. Mezclamos en la cazuela las costillas de cerdo, la oreja, unas 5 longanizas (partidas por la mitad), pimentón dulce y sal al gusto.




5. Después de mezclar los ingredientes por un par de minutos con el pimentón dulce procedemos a poner el kilo de arroz y los garbanzos precocidos, los sofreímos junto a los demás ingredientes. El arroz debe mezclarse bien de tal forma que tome todos los sabores.


6. Agregamos el caldo caliente, probamos de sal para ajustar el sabor y ponemos la cabeza de ajo nuevamente.
7. Cuando empiece a hervir el agua, apagamos el fuego y adornamos el arroz con las morcillas, las longanizas, las patatas y los tomates poniendo cada uno de ellos encima de los demás ingredientes.
8. Metemos al horno en la parte inferior del mismo a temperatura máxima durante unos 15-20 minutos.
9. Retiramos del horno y a disfrutar.

La cocina es un arte en sí misma, de tal forma que permite innovar y cambiar a gusto del artista. Aunque yo he tratado de ser muy descriptivo en los pasos a seguir, queda al gusto del cocinero poner o quitar ingredientes (eso sí, tratar de no quitar el arroz, que si no la receta cambia de nombre, jejeje).
Aprovecho para agradecer a Juan Antonio quien es el chef que ha preparado la receta y quien amablemente me ha permitido tomar notas del procedimiento. Yo es que no he llegado ni a pinche de cocina, pero con semejante maestro está garantizado que pronto podré poner en práctica esta deliciosa receta.
Espero que ustedes también la pongan en práctica y me cuenten sus experiencias.

viernes, 11 de noviembre de 2011

BIENVENIDOS

Escribir es en mi opinión una de las actividades más desafiantes que pueden existir para cualquier persona. El hecho de enfrentarse al papel en blanco (o en la actualidad a la pantalla en blanco) resulta a veces frustrante, otras amenazante y la mayoría quizás podríamos decirlo simplemente imposible.

Pero el problema no es que no se tenga qué decir, el problema es que antes de empezar a escribir nos planteamos muchas preguntas como: ¿Qué quiero decir?, ¿A quién quiero llegar? ¿Por qué lo hago? y resulta que a medida que las vamos respondiendo nos vamos arrepintiendo de haber querido empezar.

Por eso esta tarea debe ser asumida como algo personal, y con ello no quiero decir que se escriba sin interesar el lector, sino que la motivación no debe ser el lector sino el deseo que tiene toda persona de expresar un pensamiento y compartirlo. Es importante por supuesto la realimentación que se reciba, la cual debe ser recibida con humildad y mente abierta.

Partiendo de estos hechos he querido hoy arriesgarme a compartir las reflexiones de un hombre de la calle acerca de muchas novedades tecnológicas que tenemos hoy en día y que la mayoría de veces nos atropellan y que otras incorporamos a nuestra vida casi sin notarlo. Y también, porque para mí está muy relacionado, comentar al respecto de los temas medioambientales que incluyen no sólo protección sino sostenibilidad y aprovechamiento de los recursos naturales de los que disponemos en este maravilloso planeta en el cual vivimos.

Bueno, esperando no haberme extendido en esta bienvenida, espero de todos los posibles lectores sus comentarios y por supuesto sus sugerencias para que mi impulso no se acabe antes de empezar.

Saludos a todos.