Escribir es en mi opinión una de las actividades más desafiantes que pueden existir para cualquier persona. El hecho de enfrentarse al papel en blanco (o en la actualidad a la pantalla en blanco) resulta a veces frustrante, otras amenazante y la mayoría quizás podríamos decirlo simplemente imposible.
Pero el problema no es que no se tenga qué decir, el problema es que antes de empezar a escribir nos planteamos muchas preguntas como: ¿Qué quiero decir?, ¿A quién quiero llegar? ¿Por qué lo hago? y resulta que a medida que las vamos respondiendo nos vamos arrepintiendo de haber querido empezar.
Por eso esta tarea debe ser asumida como algo personal, y con ello no quiero decir que se escriba sin interesar el lector, sino que la motivación no debe ser el lector sino el deseo que tiene toda persona de expresar un pensamiento y compartirlo. Es importante por supuesto la realimentación que se reciba, la cual debe ser recibida con humildad y mente abierta.
Partiendo de estos hechos he querido hoy arriesgarme a compartir las reflexiones de un hombre de la calle acerca de muchas novedades tecnológicas que tenemos hoy en día y que la mayoría de veces nos atropellan y que otras incorporamos a nuestra vida casi sin notarlo. Y también, porque para mí está muy relacionado, comentar al respecto de los temas medioambientales que incluyen no sólo protección sino sostenibilidad y aprovechamiento de los recursos naturales de los que disponemos en este maravilloso planeta en el cual vivimos.
Bueno, esperando no haberme extendido en esta bienvenida, espero de todos los posibles lectores sus comentarios y por supuesto sus sugerencias para que mi impulso no se acabe antes de empezar.
Saludos a todos.
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